El conferencista

¿Por qué no estoy satisfecho si a través de mi vida he logrado todo lo que se me dijo que era beneficioso y conveniente para mi desarrollo personal y profesional?

QUE IMPRESIÓN MÁS GRANDE, llevaba cuarenta y cinco años sin pensar en mí. Lo tenía todo, un profesional destacado trabajando en una organización multinacional reconocida a nivel mundial, una familia encantadora con todos los recursos necesarios. Una posición económica muy satisfactoria y sentía que al fin, aunque con dificultades, todo lo había logrado, pero lo extraño era que no estaba satisfecho.

Desde ese año, 1.994, hasta hoy, he buscado respuestas a mis inquietudes. He encontrando algunas, y luces que me indican que voy por buen camino.

Cuando me iniciaba en este tema todo me parecía difícil, imposible de lograr. Sin embargo, una de las verdades que he descubierto, es que todo es cuestión de entrenamiento, de persistencia y del enriquecimiento que a todo le da la confianza.

Descubrí que yo no era Yo. Que yo era una obra perfecta de lo que habían querido mis padres que yo fuera, así como ellos lo fueron de los suyos. Contribuyeron con ellos de una manera increíble mis maestros escolares, los maestros de la iglesia, el mundo laboral y social, y como ayuda final, los medios de comunicación.

Descubrí la conciencia social y cómo yo cumplía perfectamente con ella y aportaba para su engrandecimiento.

Descubrí que nunca había vivido concientemente porque nunca me creé la oportunidad para saber qué es estar conciente.

Descubrí una cantidad de dones naturales que tenía en el olvido y que nunca me preocupé por utilizarlos tales como: la creatividad, la lógica, el pensamiento crítico, la capacidad para solucionar problemas, las emociones, la abundancia, la visibilidad, la unicidad y la responsabilidad entre muchos más.

Descubrí Quién Soy y Quién es Dios y de esta manera qué estoy haciendo aquí, en este plano terrenal.

Descubrí que no existe la muerte, que es una ilusión…

Descubrí que todo es consecuente
, que todo se teje de manera perfecta, que sucede en el momento preciso y que lo que nos pasa no es ni bueno ni malo. Sólo es.

Y así, muchas otras verdades perdidas, que nunca imaginé encontrar en tan corto tiempo, después de tantos años de vida.

Y ¿cómo quedarme con todo esto que estoy viviendo?

He tenido vocación para enseñar y un gran interés por el conocimiento de lo que motiva los actos de las personas en cualquier ámbito de la vida. En esto, he fundamentado muchos de mis éxitos laborales, estructurando entrenamiento. Pienso que el conocimiento que no se enseña no sirve, es como producir dinero que no se distribuye.

Ahora estoy satisfecho, estoy aprendiendo a vivir y he elegido por vocación, compartir lo que he descubierto a través de los seminarios y las conferencias que aquí he puesto para su consideración.

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